Mónica Duch
Floral Designer
Las flores preservadas en Argentina: una tendencia en crecimiento
En los últimos años, las flores preservadas han ganado notable popularidad en Argentina, tanto en celebraciones como en la decoración de espacios cotidianos. Este método de conservación hace posible disfrutar de la belleza de las flores durante meses o incluso años, sin requerir un cuidado constante. A su vez, representa una alternativa sostenible y versátil, ideal para quienes desean otorgar un ambiente natural y elegante a diversos entornos.
Beneficios y características
La principal ventaja de las flores preservadas radica en su capacidad de mantenerse frescas sin necesidad de agua o luz solar, lo que contribuye a un menor impacto ambiental y facilita su uso en distintos lugares. Este auge ha impulsado la innovación en el mercado argentino, fomentando la creación de nuevos arreglos florales y el uso de combinaciones originales de colores y texturas. Además, su resistencia permite que puedan trasladarse y mantenerse en excelente estado, incluso en situaciones climáticas variadas o durante largos recorridos, lo que aporta mayor flexibilidad en el diseño.
Origen y proceso de preservación
El proceso de preservación de flores generalmente implica la sustitución de la savia natural por una mezcla de productos que fijan y estabilizan su apariencia. Gracias a este método, se logra mantener la forma, el color y la textura originales, garantizando un aspecto vibrante y realista por largos periodos. La técnica es relativamente reciente en Argentina, pero cada vez más floristas y proveedores han decidido especializarse en este procedimiento, ofreciendo opciones personalizadas y asesoría profesional.
¿Dónde y cómo ambientar con flores preservadas?
- Salones de eventos y bodas: Ideales para centros de mesa, arcos florales y arreglos temáticos, ya que permanecen impecables durante toda la celebración. Su consistencia facilita la planificación, evitando reemplazos de último momento.
- Restaurantes y hoteles: Contribuyen a crear un entorno acogedor en recepciones, vestíbulos o áreas comunes, otorgando un toque de frescura y elegancia que refuerza la experiencia de los visitantes.
- Hogares y espacios residenciales: Ideales para dar un toque natural y de color a salas de estar, comedores, dormitorios e incluso cocinas. La ausencia de cuidado regular los convierte en una opción práctica para quienes tienen poco tiempo disponible.
- Espacios de trabajo y oficinas: Realzan la atmósfera en escritorios, salas de reuniones y áreas de recepción, fomentando la creatividad y aportando un toque de vida que contribuye al bienestar laboral.
- Tiendas y locales comerciales: Gracias a sus colores vibrantes y sus formas llamativas, pueden realzar productos o escaparates y brindar una imagen cálida y cercana para los clientes.
Consejos para su elección y uso
Para optimizar la inversión en flores preservadas, se recomienda seleccionar variedades que se adapten al estilo y las necesidades de cada espacio. Es aconsejable combinarlas con elementos decorativos como bases de cerámica o vidrio, fibras naturales y velas, con el fin de realzar su belleza y crear armonía visual. También conviene mantenerlas alejadas de la luz solar directa o de fuentes de calor intenso, que puedan alterar sus colores o textura.
En definitiva, las flores preservadas están ganando terreno en Argentina como una opción que equilibra la estética, la sustentabilidad y la comodidad. Su amplia variedad de formas, tonalidades y posibilidades de diseño les permite integrarse sin dificultad en ambientes domésticos, laborales y comerciales. Gracias a su durabilidad y a la creciente oferta de arreglos especializados, continúan afianzándose como una alternativa práctica y ecológica en el mundo de la decoración y el diseño nacional.
